miércoles, 22 de julio de 2009

... El papá de todos los aguacates ...

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No vi la película Up. No quise.

Cuando se estrenó, mi abuelo, Papá E, tenía un par de días sintiéndose mal de toda malitud. Primero su corazón de unioctogenario comenzó a latir irregularmente provocado por el cansancio resultante de su terquedad al pretender ser un alegre novillo e irse en metro todo el camino hasta 'La Meche' a comprar cosas para su negocio, y solo. Porque han de saber que nos engaña, nos dice que irá un día pero en realidad va otro, todo para que nadie lo acompañe. Lobo solitario como siempre ha sido. Pero bueno, nunca le había pasado nada hasta el mes pasado en que nos asustó a todos.

La semana pasada, el martes pasado fue su cumpleaños número ochenta y uno. Y ahí andaba tan campante como siempre, tomando sus medicamentos nuevos religiosa y puntualmente como debe de ser. Entonces, el plan era llevarlo a Atlixco, el martes de plaza allá, justo el día de su cumpleaños a que recorriera las calles en las que nació y creció. Ja, bueno, no nació en la calle (creo), pero me explico. Todo iba conforme a lo planeado, cuando al salir tempranísimo de bañarme, mi mamá me dijo: 'Vuélvete a dormir, no vamos a ir' '¿Por qué?' 'Tu abuelo se siente mal'. El corazón se me detuvo un momento, vaya, si nunca antes se había enfermado así, ya dos veces en menos de un mes era demasiado. Corrimos a verlo, sólo era el estómago, el día anterior, para celebrar el cumpleaños, mi abuela había hecho mole y se tomó un par de cervezas. Obviamente le hicieron corto en la panza. Total que el día en Atlixco se canceló, se pospuso una semana en realidad, aunque yo lo había olvidado.

My big floating head estaba tan enredada entre pensamientos tuyos que mi abuela creyó que estaba enojado con ella debido a la tremenda carita que me cargaba. Mi abuelo era feliz contando y recontando anécdotas de su infancia y yo sonreía por hacerlo, soltaba uno que otro comentario repitiendo lo que él decía, pero mi mirada se perdía en lontananza (ja) pues todas las baterías de mis pensamientos estaban enfiladas hacia el Crowne Plaza.

Según mi abuelo (y no tengo motivo alguno para desconfiar de sus recuerdos), de Atlixco salió el primer aguacate que se comercializó en todo el país. Así que, debo agradecer al pueblo de Papá E el que haya dado a conocer tamaña asquerosidad al mundo. Bueno, ocioso es decir que todo lo que comí ese día tuve que pedirlo específicamente SIN AGUACATE, de otra forma estaría imbuido hasta la esencia de tan verdosa manteca. Iugh.

Los moscos y las mariposas no dejaban de estamparse contra el parabrisas. Mi abuelo es fans del agua de manantial que baja desde el Popocatépetl (por cierto, ¿creen que es una incoherencia acentuar las palabras en náhuatl? Yo no), así que prestos, después de comprar tlacoyos atlixquenses, queso, jocoque y demás cosillas nostálgicas de comer, llegamos al manantial de Axocopa. Aunque hay un letrero que amenaza con remitir a las autoridades a cualquiera que meta los pies o se bañe en las cristalinazs y mineralizadas aguas; yo aproveché la solitariez del cauce para quitarme los zapatos y los calcetines y meter tan sólo por unos momentos mis patas.

No sé que haya pasado en realidad, pero prometo que me imaginé que, como en el comercial de una tinita que masajea los pies, la suciedad de mis patrullas se diluía entre la corriente suave del manantial. Y no sólo de mis patrullas. A la orilla del manantial de Axocopa me senté.

La sangre se me heló cuando entramos a las catacumbas de la iglesia en la que está enterrado mi bisabuelo, al que jamás conocí por cierto. Algo extraño me sucede cuando entro a una iglesia, una sutil mezcla de admiración por los muros y respeto por lo que vive dentro. Lo que representa. Volví a detenerme por un instante y pensé, mientras mis abuelos regalaban sus plegarias en la capilla donde Papá E fue bautizado y confirmado.

Suspiro y me encuentro temblando ...

A la hora de la comida, un mensaje de mi celular me hizo cambiar el rostro por completo. Porque ahora estoy completo. Hasta mi abuela me dijo que debió haberme tomado una foto en la mañana y una en ese momento para que viera la diferencia en mi expresión.

¡Oh sí!



¡¡¡ letem bi lait !!!

5 comentarios:

Arte dijo...

yeiiii espero que buenas noticias...

Yo siempre he dudado si esa maquina maravilosa que elimina toxinas a traves de los pies sirve... sera??

El Pinche Megah dijo...

Vergaasss, olvidé que hoy era el cumple de mi abuela hasta que ella me lo recordó...

Pato dijo...

Suspiro y me encuentro temblando también... pero tengo fe... confío, quiero, siento, creo...

esperomientrasterasuras dijo...

mi ser se calma en tu presencia

creo que ha de ser por ti, solo por ti

con cada exhalacion, mi ser se desprende de mi carga

me limpio y transformo

crezco y muero un poco

renasco y soy nueva, por ti

me he vuelto aire y lluvia....

la chida de la historia dijo...

Ah, que chido y rechido!!!

Pero dónde estás cuando te necesito, hermanito!!!...

En fin, que sé que me vas a abandonar pero no quieres decírmelo aún...

No quiero quedarme huérfanaaa... así como no quise dejarte huérfano a ti!... SNIF!

Bah!.. sé feliz y sonríe que es como me gusta que estés... Te quiero!

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... Gracias Dios por los dones que voy a recibir ...